Los calurosos rayos del sol veraniego nos contagian con su resplandor, convirtiéndonos en seres refulgentes, radiantes, fulgurantes; durante esta estación brillamos con luz propia.
El
VERANO es la época del año propicia para realizar todas las actividades tendentes
a estimular la inteligencia y por muy redundante que suene, al mismo tiempo
descansar la actividad cerebral. La energía del sol estimula el intelecto, la
producción de vitamina D y la secreción de melatonina -vale la pena comentar
que esta secreción combate el insomnio y la depresión
típica del INVIERNO, por lo que en VERANO las personas además de tener mejor
animo y ser más alegres, concilian mejor el sueño-. La
frecuencia vibratoria...
